Esta vivienda, situada en una zona elevada de Alhaurín de la Torre, disfruta de unas vistas privilegiadas de Málaga y su bahía. Gracias a una cuidada orientación, el paisaje se refleja en el agua de la piscina, convirtiéndose en una presencia constante y visible desde todos los espacios de la planta baja.
Hemos querido crear una vivienda única, de diseño singular, donde se combinan volúmenes dinámicos, grandes superficies acristaladas y líneas horizontales que parecen infinitas, definidas por amplios voladizos blancos que aportan carácter y dinamismo al conjunto. Los revestimientos de madera introducen calidez y naturalidad, equilibrando la contundencia de sus formas.
Los espacios exteriores se han diseñado cuidadosamente para preservar la intimidad y crear un microclima de paz y tranquilidad. Los amplios ventanales conectan interior y exterior, potenciando la luz natural y la sensación de amplitud.
La distribución favorece la continuidad entre las zonas de día, las terrazas y el jardín. La piscina, el solárium y las áreas ajardinadas conforman un entorno pensado para el descanso y el disfrute al aire libre. En la planta superior, las terrazas con cerramientos de vidrio refuerzan la conexión con el paisaje.
Cada detalle responde a una misma filosofía: combinar estética y funcionalidad, poniendo en valor las cualidades de la parcela. El resultado es una vivienda sofisticada y atemporal, donde arquitectura y naturaleza conviven en equilibrio.








